Encuentro con Juan Eslava Galán

Encuentro con Juan Eslava Galán

Los amigos de Juan Eslava Galán, desde Arturo Pérez-Reverte a Ángeles Caso, Carlos Pujol o Rafael de Cózar coinciden, al hablar de Juan Eslava, en dos adjetivos: talento y generosidad. 

Y es que, Juan Eslava Galán es un novelista de raza, un delicioso contador de historias, un profesional del relato, un tipo que vive inventando historias (…) Pero además, Juan es un narrador instintivo, un narrador nato, un narrador que no concibe su vida sin el pedaleo diario de escribir. Y cuando la bici se descompone ya de vieja y desvencijada (cuando da por terminada una de sus novelas), se monta inmediatamente en otra, y pedalea de nuevo hacia otros paisajes y otras caminos a la velocidad y el ritmo que le pida la narración que acaba de empezar. 

Arturo Pérez-Reverte contó no hace mucho cómo conoció a Juan Eslava. Fue a través de la lectura de En busca del unicornio (hagan memoria, premio Planeta de 1987). “Leí En busca del unicornio –decía Arturo– y me quedé fascinado”. A partir de entonces trató de conocer personalmente al autor de aquella novela con la que tanto había disfrutado. Y desde el momento en que se vieron –sigue relatando Pérez Reverte– “Somos más que amigos. Somos hermanos (…) Nos hemos reído muchísimo hasta llorar de risa. Juan es un tipo generoso. Tengo con él una amistad muy intensa, hecha de silencios. Te tomas una copa, miras pasar a una chica, vas a una librería… La amistad de verdad está hecha de silencios. Puedes compartir silencios más que palabras con los que son amigos verdaderos. Con Juan Eslava siempre me ocurre”.

Ángeles Caso insistía en la mismo: que el novelista jiennense que tengo a mi lado tiene “una personalidad generosa, en absoluto retorcida. Y acaso lo mejor, no conoce la envidia”. 

Carlos Pujol, miembro del jurado que le otorgó el premio que le dio a conocer, el Planeta de aquel octubre de 1987, recuerda que, en contra de lo que suele ser habitual, la lectura de En busca del unicornio le ofreció “uno de los momentos más gratos de su vida de lector” y de su “largo recorrido como miembro del jurado”. “Es un hombre generoso, humanísimo, abierto y simpático”, decía de él.

Por no insistir en las citas, acabo con una de Rafael de Cózar, que creo que define de un modo más directo y elocuente la clase de persona y de escritor que es Juan: “Eslava Galán es “un cachondo absoluto, un cachondo muy serio”. 

Bien, Hace 20 años, en unas circunstancias muy especiales, viví muy de cerca la experiencia que cambió providencial y profundamente la vida de mi padre: ganó el premio Azorín de Novela y superó un grave trance de salud. Desde aquel mes de marzo de 1999 su oficio no ha sido otro que el de la escritura diaria y sus clases en la universidad. Y ese encuentro o ese reencuentro con la literatura (que no era sino su vuelta a la verdad, al estado natural que le correspondía) fue posible –nunca lo ha dejado de pensar– gracias a que uno de los miembros de aquel jurado era Juan Eslava. Con él, ciertamente, encontró el unicornio que buscaba y desde entonces –salvando las distancias que siempre suelen mediar entre maestro y aprendiz– compartan la misma editorial o el mismo Grupo editorial, los mismos editores, ciertos espacios de una geografía común, el amor a la frase casi perfecta, a la Historia y a las buenas historias y, sobre todo, comparten –y aquí me sumo yo– un afecto lleno de palabras y, cómo no, también de hermosos silencios. 

Aquí podéis escuchar el audio del encuentro

Entrevista a Juan Eslava Galán