La delgada línea

ANTONIO TOMASIO REDES SOCIALES

Por Antonio Tomasio

La delgada línea roja”, es el título de una película de 1998 y que fue nominada a varios Óscares. Por favor, no se dejen llevar o relacionar por el título de nuestra contribución de la semana, en donde usamos éste en particular por la sutil separación que existe entre una situación a otra, con la película antes mencionada.

Para cuando estemos en invierno -esa estación del año que nos lleva a cambiar de hábitos y que en general nos afecta en nuestro estado de ánimo- tengamos presente, y no es que no sepamos lo que es un invierno con todo lo que ello acarrea, que dice un refrán, por cierto muy europeo, “No es que haga frío, es que estas mal abrigado”. Por ello si sabemos que nos afectará tomamos medidas al respecto para que no nos aqueje, en este caso no solo climatológicamente sino anímicamente.

Ahora bien, ¿Cómo poder afrontar anímicamente las realidades del invierno?

Cuando nos sentimos con ganas de no levantarnos de la cama y quedarnos “calientitos” o “dormir hasta la primavera”. Lo decimos a veces con sorna pero en nuestro interior nos estamos convenciendo que así debe de ser, porque le tememos al frío o a la oscuridad. Nuestro estado y el de otros cambia, se está más irritable, menos tolerante, nuestra productividad disminuye en general, lo pasamos mal. Es momento de revertir eso y decir “Alto”.

Si sabemos lo que pasa, y podemos hacer algo al respecto y sentirnos bien, pues manos a la obra.

Sencillos y rápidos consejos, pero eso sí, solo servirán si los llevas a efecto.

  • Duerme lo mismo a que estés acostumbrado, si son 8 o 7 horas y estés descansado cuando despiertas eso es. No duermas más.
  • Apenas despiertes, sal de la cama, inmediatamente.
  • Restringe el beber bebidas alcohólicas, la llamada resaca te debilita y además te lleva a un estado melancólico que contribuye a desmejorar tu estado de ánimo.
  • Realiza ejercicios físicos, elabora una rutina que se pueda llevar en recintos cerrados, si lo tuyo es hacerlos al aire libre, adelante.
  • Come lo mismo de siempre, puedes darte tus gustos como chocolates calientes, pero no abuses de las comidas que llevan a subir de peso, o desear dormir una larga siesta.
  • Lleva a cabo tu disciplina de tareas a realizar los fines de semana y cúmplelas.

Seguimos siendo las mismas personas, lo que cambian son las estaciones y como tal debemos de saber afrontar con nuestra voluntad las estaciones del año.

Todos los días del año son buenos y muy buenos para nosotros.

No digamos, ni repitamos lo que la mayoría dice, “uf, que frío”, “me deprimo”, “no me dan gana de hacer nada”, etc. Cambia ese estribillo. Ni lo pienses, el cerebro lo toma por cierto, por ello, rechaza esas oraciones que desmedran tu desempeño y vida invernal.

Los días en cualquier época del año, duran lo mismo, depende de nuestra actitud que sepamos sacar el máximo beneficio a todos los días de nuestra vida, no permitamos que factores externos que no podemos controlar afecten nuestra vida.

A vivir por si son dos días

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El diario de Kate

Por Kate B

#DiariodeKate

Es evidente que los años pasan. La última demostración nos vino hace apenas cinco días de manera estruendosa. Es imposible no ser consciente del paso del tiempo cuando cada vuelta al sol supone una fiesta mundial, fiesta que muchos -como aquí servidora- tratan de minimizar y pasar por alto en la medida de lo posible. Pero la realidad está ahí, y es que con el paso del tiempo, además de aprender y madurar…nos hacemos viejos. Los retos de año nuevo empiezan a cambiar -aquí cada uno que reflexione sobre lo que se proponía hace diez años y lo que se propone ahora- y lo cierto es que al final, y casi que afortunadamente, nos damos cuenta de que ya no somos los mismos.

Como la vida cambia, las personas cambian y sus proyectos cambian; se adaptan a una nueva realidad -ni mejor ni peor- que exige que esté a la altura de las circunstancias, y para nuestra sorpresa lo estamos, aunque  veces tengamos la sensación -y me vais a permitir hacer un símil propio de mi generación- de que de pronto ha ha habido un error de programación en el juego, te has saltado varios niveles y has aparecido en una pantalla que exige un dominio y una habilidad para la que todavía no estás entrenado. Pero no te mata, ojo, porque en el fondo, la mayoría de veces es más nuestra falta de confianza en nosotros que nuestra capacidad real de superación, que llevada al límite, se impone.

Quiero daros la enhorabuena a todos los que habéis superado un año más, con sus altos y sus bajos, sus pérdidas, sus decepciones y sus éxitos. A los que habéis cambiado actitudes para mejor o para peor, porque os habéis adaptado, y si no de la manera correcta ya volveréis a cambiar. Lo importante es seguir evolucionando.

Como este blog forma parte de mí y los que me seguís habéis visto que lo mío en 2015 ha sido de adaptarse o morir también va a sufrir cambios de cara a este nuevo año. Ayer estrenamos la sección de coaching de @AntonioTomasio. Con esta reabrimos los martes el blog de Kate, cada miércoles una crítica literaria, los jueves los relatos y los viernes nuestra sección de cine. Son varios los colaboradores que se han ofrecido a participar en esta página y para mí un orgullo contar con grandes y reconocidos autores como Javier Moro, José Luis Ferris, Manuel Avilés, Casaseca o Antonio Tomasio. 

Mi reto para este nuevo año es que nuestra página – Desmontando a Kate- sea un granito de arena más para la evolución personal de la que arriba hablamos, que se convierta en una referencia para vosotros y nos ayudéis a que llegue a muchas más personas. Que sigáis a mi lado y os mantengáis como la motivación principal por la que escribo.

Para terminar, la frase con la que me he criado y que decía mi querido Antonio Figueroba -que se aplicó y que repitió hasta que cerró los ojos definitivamente y en paz el pasado 15 de abril- : A VIVIR POR SI SON DOS DIAS.

 

 

A EMPEZAR DE NUEVO

Por Antonio TomasioANTONIO TOMASIO REDES SOCIALES

A empezar de nuevo, estrenando año. Nuestra vida se compone por los años vividos y de forma más gráfica, es la suma de los cumpleaños cumplidos y celebrados. Ahora que iniciamos un año más, sumaremos imaginariamente una muesca adicional en nuestra piel.

¿Realmente qué significa empezar de nuevo? Acá tratamos del calendario nuevo y ya lo hicimos por el primero de enero y continuamos lo largo de estos 366 días, ya que este 2016 es bisiesto, y en relación con nuestra vida.

La gran ventaja de volver a empezar de nuevo un año, es que podemos corregir errores anteriores y aprender, evolucionando positiva y continuamente.

Lo anterior parece sencillo, ten por seguro, que quien escribe estas líneas se ha equivocado y mucho, pero ha aprendido también. La realidad experimentada nos hace ser a veces cautos. Se hace cierta esa máxima que dice “la ignorancia es atrevida” cuando realizamos una acción por desconocimiento y la realidad se encarga de ilustrarnos.

¿Cuándo es que tenemos la oportunidad de volver a empezar?

¿Quién nos brinda la oportunidad de volver a hacerlo?

¿Qué nos motiva para empezar de nuevo?

¿Qué es, lo que nos hace avanzar, crecer, desarrollarnos o progresar?

La respuesta a estas y otras preguntas que puedas hacerte, están contenidas dentro de uno mismo, no existen reglas establecidas para ello.

Para resolver alguna de las cuestiones anteriores, algunos buscarán el reconocimiento público, otros demostrar que pueden hacer lo que se le ocurre y a veces sin pensarlo, habrá quien trabaje silenciosamente en su futuro y el de los que lo rodean, considerando sus avances y corrigiendo -si existieran- desviaciones.

Al avanzar en años, no solo acumulamos tiempo, sino también la capacidad para afrontar situaciones de nuestra realidad, que se resolverán más fácilmente por la experiencia adquirida.

Por ello tengamos presente:

Cuando aprendemos de nuestros errores, los convertimos en experiencias; demostremos nuestra madurez no repitiéndolos”.

¿Eres auto-tóxico?

Parece y es común pensar que los psicólogos son personas perfectas, que tienen la solución para todo. Son gente mágica que a cambio de unos honorarios va a ofrecerte la solución a tus problemas, va a quitarte todo el sufrimiento y va a modificar tu cerebro para que seas igual de perfecto que ellos.

Los psicólogos no son perfectos, no lo somos, la realidad es que el 90% de la gente que estudia psicología lo hace para tratar de comprenderse y más frecuente es todavía que los psicólogos acudan a otros psicólogos para soltar la carga emocional que acumulan en sus hombros, tanto por su propia vida como por la de los pacientes a los que atienden. Aunque con los años y la experiencia cada vez se consigue desconectar más del segundo caso.

descarga (2)Ahora, por motivos que muchos que seguís el blog conocéis he echado mano de una, ya amiga, porque me conoce desde los dieciséis años y ha sido mi terapeuta en diferentes ocasiones desde entonces para conseguir pasar lo más rápido posible por un duelo aparentemente sencillo, pero con un fondo muy complejo.

El caso es que esta mañana, después de la sesión de ayer me he levantado pensando…no ya en la gente tóxica, que ya conocemos porque es un tema y la expresión de moda, si no en lo tóxicos que podemos ser nosotros con nosotros mismos. Es algo que suelo tener yo muy presente y que suelo trabajar con mis pacientes a mi manera (cada terapeuta tiene la suya) porque aunque parezca increíble nosotros somos los que más poder tenemos para destruir nuestro propio yo.

Mi terapeuta me pidió que me describiera a mí misma, que pusiera adjetivos a la persona que soy sin tener en cuenta que fueran mejor o peores, simplemente tenía que ponerle nombre a lo que yo sentía por mí. Así hice, no voy a entrar aquí en detalles ni a publicar mi terapia pero hubo una pregunta (entre varias) que me lanzó después de todo y que creo que es conveniente que os hagáis en algún momento: ¿Buscáis constantemente la validación para sentiros aptos? y si es así ¿dónde la buscáis, en vosotros mismos o en los demás? Si la pregunta respuesta es la «b», es decir que necesitáis de alguien que os de el valor por ser quien sois puede que seáis más tóxicos con vosotros de lo que os dais cuenta.

Cuando tengamos la respuesta a esta pregunta lanzaré algunas más, a ver que os parece, pero se podría generar algún debate interesante.

Si alargas la mano tocas la meta, ¡pero muévete!

Confieso que soy la primera a la que le cuesta aplicar lo que ahora vengo a contaros. He tardado nada menos que quince canciones en decidirme a apagar el Spotify y empezar a escribir. Ya había confesado en otras ocasiones que soy incapaz de pensar con música, que mi mente vuela con las notas y sale por la ventana hacia el mar. Bueno, se acabó la poesía barata por hoy. A decir verdad lo que me pasa es que como mi rutina ha cambiado radicalmente dispongo de muchas mañanas para hacer el vago, pensar, caminar y mirar por una ventana, que gracias a Dios da a la primera linea de playa y no a un descampado con ruedas de neumáticos quemadas. Ayer salí a pasear, dos veces, por la mañana y por la noche y recorrí, dos veces, la playa de punta a punta, con diferentes compañías, porque además soy afortunada.

1510546_674616029255544_80717152_nHoy toca replantearse objetivos. Siempre deseo tener tiempo libre para precisamente lo que estaba haciendo hoy, escuchar música y malcriar a mi lóbulo frontal pero soy consciente de que todos necesitamos objetivos, aunque sean pequeños para tener una razón por la que despertarnos las mañanas en las que nuestra agenda está vacía. Pero…¿Qué es lo que hace falta tener esos objetivos y además cumplirlos? Pues a priori es sencillo: tener ideas. Sin ideas difícilmente vas a saber hacia donde dirigirte, pero seguro que eres una mente creativa y algo se te ocurrirá. Aunque sea construir un reposapies para escuchar música mientras miras por la ventana.

Por otro lado, además de las ideas...la voluntad. ¿Eres un vago? Pues espabila, ser vago es una delicia a muy corto plazo, a largo te das cuenta de si miras hacia atrás tu vida está vacía y te preguntas qué has estado haciendo hasta ahora. Tu autoestima se pondrá en jaque y podrás entrar en un círculo vicioso de perrería y depresión. ¡Ponte las pilas!

Si, ponte las pilas pero con unos límites, no te vayas a poner de repente a producir tanto que pierdas el sentido de tu vida por exceso en lugar de por defecto: organiza tu agenda. Es importante que hagas cosas productivas, pero que las hagas por ti y por tu beneficio. Mantén tu esencia, sé que es un ejercicio complicado pero es necesario para ser feliz. En el término medio está la virtud y aunque busques objetivos y un sentido a tu vida…no viene mal malcriar al lóbulo frontal de vez en cuando.