La información

La información

Lo que sigue a continuación es una historia de espías: las cosas que se relatan aquí suceden y volverán a pasar, aunque rara vez se publiquen. El protagonista real del relato es la información. Se trata de obtenerla, no de impartir justicia ni meter a los malos entre rejas.

Normalmente, y para los que se ocupan de inteligencia exterior, se busca la información de interés estratégico. Los que trabajan en contraespionaje intentan parar las amenazas con ella. Desde el comienzo de los tiempos, la información ha sido la mercancía más cara que existe, y también la más barata: puede valerlo todo, incluso no tener precio por su extraordinaria importancia. O no merecer ni el tiempo de escucharla o leerla. La información no es necesariamente la verdad. Es posible que, en un momento determinado, ni siquiera exista tal cosa, solo la información en sí misma. Echen un vistazo a la definición léxica de información. Es bastante insuficiente si tenemos en cuenta que se trata de un producto mucho más preciado que el afamado petróleo. Así es: la información puede hacer que, algún día, ese combustible no sirva para nada, ni nada justifique el soportar durante un solo minuto su mal olor.16 

La información es un producto altamente inestable, cambiante y multiforme. Su poder suele ser efímero, como una escultura de humo tallada en el aire. Y está íntimamente asociada a la confianza. Puede inventarse de la nada, y también puede inducirse. Es posible llegar a creer erróneamente que, después de trabajar duro, hemos conseguido probar la hipótesis a la que dimos vida en nuestra cabeza y en la de nuestros colaboradores, pero que no tenía que ver con la realidad. A eso se le denomina efecto Pigmalión.

La gestión de este fenómeno forma parte de las tareas habituales de cualquier servicio de inteligencia. Pero también afecta al día a día de nuestras vidas; a veces, durante un corto periodo de tiempo y, en ocasiones, a lo largo de toda una existencia.

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Jueves, seguimos currando

Jueves, seguimos currando

Son las 11:25 de la mañana y lo único que he hecho de utilidad ha sido ducharme. Cómo cuesta arrancar cuando una está triste. Aunque esa tristeza parece que te exculpa a ti contigo mismo para trabajar o avanzar faena desde la cama y eso sin embargo, para mí, es un placer. Con lo que la situación por ahora no llega a límites verdaderamente preocupantes.

portada principalComo sabéis, llevamos las últimas semanas dedicados en cuerpo y alma a la promoción del libro Ciudad para ser herida. No solo a través de las redes sociales, sino de la prensa nacional, con la que cuesta hacer un seguimiento e insistir diariamente cuando tu editorial todavía no suena mucho. Pero es un reto.

La novela de espionaje es un género con poca tradición en nuestro país y eso dificulta en gran medida la tarea de definir un público objetivo. Y lo más difícil: cómo llegar a él. Por suerte estamos trabajando con grandes profesionales en el mundo de la distribución que nos ayudan indiscutiblemente en esta tarea.

Al final, lo que cuenta es que la gente que está implicada en la implantación de un producto en el mercado, sea un libro, un patinete eléctrico o un slime es que crea en él. Todos estamos seguros de que nuestra apuesta es buena, de que el texto tiene un nivel literario y una buena edición. Que el sello empiece a sonar es cuestión de tiempo, y que los autores que se pasan de grandes firmas a nuestra marca se sientan orgullosos de estar aquí es el objetivo real, a fin de cuentas.

Gracias a los que estáis ahí cada día con vuestro apoyo, porque es por vosotros y vuestras recomendaciones por lo que dentro de poco tendremos que empezar a reimprimir los títulos.

Por otro lado, esta campaña de Navidad va a ser increíble. No le quites ojo al blog.

 

 

Ciudad para ser herida. La gestación.

Ciudad para ser herida. La gestación.

Para no variar, el último mes ha sido de locura. Tal y como confirmé, mi crisis de los treinta está en plena acción y los botes de cremas, mascarillas, etc. ocupan buena parte de los rincones más insospechados de la casa. A pesar de lo interesante que pueda parecer este tipo de alusiones a mis criterios dermatológicos en muchos de los blogs más seguidos del país, me niego a invertir más tiempo en contar mi intento ridículo de mantener mi piel lisa el mayor tiempo posible.

Ahora vayamos a lo importante (sin ofender a los blogs de estética). Lo de que el último mes ha sido una locura no viene por mis crisis ni mis tonteos con las cremas, viene de que desde Editorial Mankell hemos conseguido, por fin, sacar el primer título de la Serie Negra y, además, con distribución nacional y un alto grado de imFrancisco-Veiga-para-Jot-Down-5plicación mediática.

El interés por esta nueva obra surge de mi encuentro con el profesor y catedrático Francisco Veiga, el pasado 11 de mayo en Casa Mediterráneo. Donde tuve el privilegio de presentar su obra anterior El Turco, el único título en español que engloba desde el Imperio Otomano hasta la actual república de Turquía que, por cierto, tendrá una versión actualizada dentro de poco.

Veiga me habló aquel día de un manuscrito, de una novela de espionaje que había finalizado y que podía resultar, en ciertos aspectos, polémica. Tras debatir con él la implicación política, o no política del texto, el planteamiento vanguardista del formato, la estructura y el por qué de  su necesidad de saltar del ensayo a la ficción, nos dispusimos en Mankell a leer el archivo.

“Es una obra muy arriesgada para nosotros” se oía por ahí “No es un texto para todos,portada principal desde luego, pero es bueno” se escuchaba a otras “Nos puede traer problemas, hablemos primero con el abogado”. Pero yo, particularmente, necesitaba probar, sacar el libro al mercado y ver qué pasaba. Ver si las advertencias del autor, de parte de los medios, de mis propios compañeros eran tan necesarias. Al fin y al cabo, si nos damos una hostia, cosa poco probable cuando un texto en sí es bueno, siempre podemos levantarnos. Pensé. Luz verde y a por todas.

Hoy me siento muy orgullosa de lo que hemos hecho. De cómo el equipo editorial ha trabajado mano a mano con el autor para dar la forma perfecta a una obra que merece ser comentada. Para hacernos un poquito más grandes y, sobre todo, para llegar a sus casas y conseguir que, junto a El silencio y el mar, Mankell empiece a tener un espacio fijo en sus estanterías.

Ciudad para ser herida ya se puede adquirir en diversas librerías online e irá llegando a todas las librerías y grandes superficies entre hoy y la próxima semana.

En Alicante está disponible ya en 80 Mundos, y la presentación se realizará allí mismo el 19 de octubre a las 19.30h.

+información sobre la novela en www.ciudadparaserherida.com

+ información www.editorialmankell.com