Gente que suma y gente que resta

Últimamente leo muchos artículos encabezados con frases como “personas que suman y personas que restan” “las personas que no suman, restan” “¿cómo saber si alguien en tu vida suma o resta?
Me hace gracia por que no solo parece que estamos matematizando a las personas sino que además, estos criterios matemáticos que les aplicamos son excluyentes.

Leía hoy en un artículo que la pareja que no te suma te resta, por el hecho de no permitirte estar con otra persona que te sume. Mi pregunta es: ¿Qué es lo que te suma y qué es lo que te resta?

Las personas no somos números, no siempre somos previsibles, no somos longitudinalmente clasificables.

Por poner un ejemplo:

Hace algún tiempo conocí a una persona que sumó a mi vida lo que nadie, jamás, hubiera imaginado. Nunca hay que cerrar los ojos en la oscuridad, porque en el momento más inesperado puedas darte cuenta de que no estás solo en ella. Y, cuando descubres que ahí hay alguien más y que puede depender de ti que encuentre la luz, las fuerzas cambian y uno, de pronto, tiene ganas de seguir palpando oscuridades, buscando la llave o el interruptor que lo saque de nuevo a la vida y, por qué no, que le ayude a sentirse también un poco héroe o un poco necesario. Es decir, que lo que en otra circunstancia me hubiera restando me sumó.

Cuando vives una experiencia así y compartes miedos, angustias, horas, soledades, silencios o abrazos, crees que esa persona va a estar ahí para siempre, que el lazo que has creado es infinito y nada ni nadie lo podrá romper nunca. (suma)

Pero a veces, supongo, que no es verdad, que creer en las personas más allá de un momento puntual es una fantasía poco razonable. A veces resulta que cuando dejas de ser útil no interesas y el cariño se desvanece como parte de un olvido programado. (resta)

Yo, a pesar de todo, creo que la persona de la que hablo ha sumado en mi vida. Creo que todos tenemos nuestros momentos para sumar y restar y que el valor final es lo único que cuenta (suma). Creo que seguiré pensando que a las diez y media me escribirá para saber si me he levantado, que seguirá pidiendome tartare para levantar el ánimo cuando esté deprimido. Creo que al final, cuando queremos a alguien, siempre nos queda la esperanza, aunque digan que esta, en general, es una emoción que resta.

A vivir por si son dos días

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El diario de Kate

Por Kate B

#DiariodeKate

Es evidente que los años pasan. La última demostración nos vino hace apenas cinco días de manera estruendosa. Es imposible no ser consciente del paso del tiempo cuando cada vuelta al sol supone una fiesta mundial, fiesta que muchos -como aquí servidora- tratan de minimizar y pasar por alto en la medida de lo posible. Pero la realidad está ahí, y es que con el paso del tiempo, además de aprender y madurar…nos hacemos viejos. Los retos de año nuevo empiezan a cambiar -aquí cada uno que reflexione sobre lo que se proponía hace diez años y lo que se propone ahora- y lo cierto es que al final, y casi que afortunadamente, nos damos cuenta de que ya no somos los mismos.

Como la vida cambia, las personas cambian y sus proyectos cambian; se adaptan a una nueva realidad -ni mejor ni peor- que exige que esté a la altura de las circunstancias, y para nuestra sorpresa lo estamos, aunque  veces tengamos la sensación -y me vais a permitir hacer un símil propio de mi generación- de que de pronto ha ha habido un error de programación en el juego, te has saltado varios niveles y has aparecido en una pantalla que exige un dominio y una habilidad para la que todavía no estás entrenado. Pero no te mata, ojo, porque en el fondo, la mayoría de veces es más nuestra falta de confianza en nosotros que nuestra capacidad real de superación, que llevada al límite, se impone.

Quiero daros la enhorabuena a todos los que habéis superado un año más, con sus altos y sus bajos, sus pérdidas, sus decepciones y sus éxitos. A los que habéis cambiado actitudes para mejor o para peor, porque os habéis adaptado, y si no de la manera correcta ya volveréis a cambiar. Lo importante es seguir evolucionando.

Como este blog forma parte de mí y los que me seguís habéis visto que lo mío en 2015 ha sido de adaptarse o morir también va a sufrir cambios de cara a este nuevo año. Ayer estrenamos la sección de coaching de @AntonioTomasio. Con esta reabrimos los martes el blog de Kate, cada miércoles una crítica literaria, los jueves los relatos y los viernes nuestra sección de cine. Son varios los colaboradores que se han ofrecido a participar en esta página y para mí un orgullo contar con grandes y reconocidos autores como Javier Moro, José Luis Ferris, Manuel Avilés, Casaseca o Antonio Tomasio. 

Mi reto para este nuevo año es que nuestra página – Desmontando a Kate- sea un granito de arena más para la evolución personal de la que arriba hablamos, que se convierta en una referencia para vosotros y nos ayudéis a que llegue a muchas más personas. Que sigáis a mi lado y os mantengáis como la motivación principal por la que escribo.

Para terminar, la frase con la que me he criado y que decía mi querido Antonio Figueroba -que se aplicó y que repitió hasta que cerró los ojos definitivamente y en paz el pasado 15 de abril- : A VIVIR POR SI SON DOS DIAS.

 

 

A EMPEZAR DE NUEVO

Por Antonio TomasioANTONIO TOMASIO REDES SOCIALES

A empezar de nuevo, estrenando año. Nuestra vida se compone por los años vividos y de forma más gráfica, es la suma de los cumpleaños cumplidos y celebrados. Ahora que iniciamos un año más, sumaremos imaginariamente una muesca adicional en nuestra piel.

¿Realmente qué significa empezar de nuevo? Acá tratamos del calendario nuevo y ya lo hicimos por el primero de enero y continuamos lo largo de estos 366 días, ya que este 2016 es bisiesto, y en relación con nuestra vida.

La gran ventaja de volver a empezar de nuevo un año, es que podemos corregir errores anteriores y aprender, evolucionando positiva y continuamente.

Lo anterior parece sencillo, ten por seguro, que quien escribe estas líneas se ha equivocado y mucho, pero ha aprendido también. La realidad experimentada nos hace ser a veces cautos. Se hace cierta esa máxima que dice “la ignorancia es atrevida” cuando realizamos una acción por desconocimiento y la realidad se encarga de ilustrarnos.

¿Cuándo es que tenemos la oportunidad de volver a empezar?

¿Quién nos brinda la oportunidad de volver a hacerlo?

¿Qué nos motiva para empezar de nuevo?

¿Qué es, lo que nos hace avanzar, crecer, desarrollarnos o progresar?

La respuesta a estas y otras preguntas que puedas hacerte, están contenidas dentro de uno mismo, no existen reglas establecidas para ello.

Para resolver alguna de las cuestiones anteriores, algunos buscarán el reconocimiento público, otros demostrar que pueden hacer lo que se le ocurre y a veces sin pensarlo, habrá quien trabaje silenciosamente en su futuro y el de los que lo rodean, considerando sus avances y corrigiendo -si existieran- desviaciones.

Al avanzar en años, no solo acumulamos tiempo, sino también la capacidad para afrontar situaciones de nuestra realidad, que se resolverán más fácilmente por la experiencia adquirida.

Por ello tengamos presente:

Cuando aprendemos de nuestros errores, los convertimos en experiencias; demostremos nuestra madurez no repitiéndolos”.

Desmontando a @pgaguado

Pedro García Aguado, el exjugador español de waterpolo, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, presentador de programas de coaching en televisión (Hermano mayor y Cazadores de trolls) y conferenciante es el protagonista del primer vídeo de la sección «Desmontando a» de mi videoblog.