Que no te arrastren

Ahora, pasando por situaciones emocionalmente complejas, me doy cuenta del tipo de relación que mantengo con muchas personas. Da igual que los queramos mucho o que lleven toda la vida ahí, a veces es necesario marcar distancias.
Yo, desde mi punto de vista, que, bien pensado, es una perspectiva bastante limitada, he conseguido identificar varios tipos de personas o de personajes que no me convienen en el día a día. Si me permitís el atrevimiento os expongo mi análisis:

  1. Por un lado están los egoístas. Con estos me identifico yo misma muchas veces. Este tipo de persona te arrastra a lo que él prefiere sin tener en cuenta lo que tú necesitas. Cuando lo hacen una vez lo ves hasta normal, todos cedemos de vez en cuando, pero cuando se convierte en rutina es mejor decir basta y recordarle que tú también existes, piensas y sientes.
  2. Por otro lado encontramos a los desconfiados. Suelen ser los mismos que mienten habitualmente por miedo a no sentirse suficientemente valorados. Estos ponen en cuestión todas las decisiones que tomes en función a cómo les afectan ellos mismos. Suelen considerar que cada paso que das sin ellos es un desprecio. También suelen hacerse cargo de ocupar el rol de víctima y utilizar el chantaje para que les insistas en su valor en tu vida.
  3. Luego tenemos un clásico, los controladores. Y no me refiero con esto a que estén pendientes de lo que haces o dejas de hacer, me refiero a los que siempre saben lo que tienes que hacer. «Tú lo que debes hacer es no juntarte con fulanito» «tú lo que tienes que hacer es buscarte un novio y tener hijos». Estos, concretamente, son los que peor llevo, porque además si os fijáis no suelen ser el mejor ejemplo de lo que predican y para rematar tienen preparado el «como no me hiciste caso…». Eso no es apoyo y como tengas más de uno de estos cerca con diferentes opiniones te vuelven loc@.

Si estás pasando por momentos de flaqueza es bueno que identifiques a estos individuos y marques las distancias con ellos en la medida que puedas. Solo defiende tu espacio, no tienes por qué expulsarlos de tu vida. Al final tus decisiones las tienes que tomar tú y solo tú sabes lo que necesitas. Lo que ellos creen que hacen por ayudar realmente entorpece tu salud emocional y si no sabes cuidarte tú mismo acabas perdiendo una identidad que conforme pase el tiempo te va a resultar mucho mas complicado imponer.

atardecer_wide¿Tú conoces más tipos de personas tóxicas? Anímate a poner comentarios.

Hay quien ama y hay quien se deja amar

* Advierto a todo aquel que lea este post, que estos pensamientos vienen de una situación crítica. El blog no deja de ser un diario y todos pasamos por momentos malos. Suerte a los que sí que tengáis ese tándem en vuestra vida. Yo estoy en una fase en la que necesito pensar que no es necesario para seguir adelante.

Hay días, en los que me acuerdo mucho de la película Náufrago. No sé si la habéis visto, si no lo habéis hecho os la voy a spoilear pero como dice Ismael Serrano, la culpa es vuestra.

Esa sensación de que un suceso, una relación, un conjunto de situaciones compartidas con alguien han marcado un antes y un después en tu vida me ha pasado varias veces, lo que nunca me había pasado era darme cuenta de que ese significado en realidad solo lo tenía para mí (se ve que he madurado).

Ya hice referencia a una reflexión parecida en uno de mis primeros posts Formas de amor y formas de amar. ¿cuántas veces eres consciente de que una relación no tiene futuro y aún así lo necesitas cerca, lo quieres cuidar, quieres reír con él de chorradas dure lo que dure y a costa de lo que sea? «La prefiero compartida antes que vaciar mi vida» decía Silvio Rodriguez y no existe un amor más bondadoso y más sano que ese, el libre. El que mejor sabor de boca te deja.

  • mujer-desnuda-y-en-lo-oscuroSin embargo esa es una opción, que poca gente comparte y comprende, porque además para funcionar debe ser de mutuo acuerdo (de verdad, no de los de «si si, que ya cambiarás de opinión»). La vida los últimos años me ha enseñado que normalmente hay quien ama y hay quien se deja amar (este segundo llega un momento en el que se cansa y sigue con su vida dejando al otro como perro en la cuneta sin aceptar su destino). Ante esta realidad que me voy a encontrar y encuentro frecuentemente en una dirección u otra (ya que me confieso culpable de la parte provechosa en varias ocasiones) me planteo diferentes alternativas:
    O busco rolletes sin compromiso y con una fecha de caducidad establecida por contrato y con posibilidad de prórroga.
    O espero al príncipe azul, que tal y como están las cosas…dudo mucho que se pase por aquí.

Empezaba comentando lo de Náufrago, pero he soltado este rollo de mi vida y el amor, porque siento que pensar que pase lo que pase, contra viento y marea, la persona a la que amas siempre estará esperándote, poimages (7)rque siente ese mismo vacío que tú en su interior si no estás cerca y está dispuesto a sacrificarlo todo por ti…ya no se lo creen ni en Hollywood.
¿Es malo? no, es la esencia de la vida y te acaba curtiendo y enseñando. Una de las cosas que hay que enseñar a los niños es que la vida al final no es siempre como uno quiere.
¿Es malo? si, porque las hostias que te metes a veces requieren años de rehabilitación y varios psicoanalistas.

Por eso yo he optado hoy por hoy por dejarme querer y olvidarme de conquistar (que buf… cansa). Y si llega algún incauto (porque soy de armas tomar) que consigue tocar las teclas para que mi cerebro se rehabilite lo antes posible bienvenido será y agradecida estaré eternamente. Al final más vale no esperar nada y dejar que la vida te sorprenda. Lo mismo hasta yo sola cambio el chip, porque como dice MI psicóloga «no te mientas, tú le quieres, aunque sea libre de ti, el resto es para olvidar». Ahí lo dejo.

¿Eres auto-tóxico?

Parece y es común pensar que los psicólogos son personas perfectas, que tienen la solución para todo. Son gente mágica que a cambio de unos honorarios va a ofrecerte la solución a tus problemas, va a quitarte todo el sufrimiento y va a modificar tu cerebro para que seas igual de perfecto que ellos.

Los psicólogos no son perfectos, no lo somos, la realidad es que el 90% de la gente que estudia psicología lo hace para tratar de comprenderse y más frecuente es todavía que los psicólogos acudan a otros psicólogos para soltar la carga emocional que acumulan en sus hombros, tanto por su propia vida como por la de los pacientes a los que atienden. Aunque con los años y la experiencia cada vez se consigue desconectar más del segundo caso.

descarga (2)Ahora, por motivos que muchos que seguís el blog conocéis he echado mano de una, ya amiga, porque me conoce desde los dieciséis años y ha sido mi terapeuta en diferentes ocasiones desde entonces para conseguir pasar lo más rápido posible por un duelo aparentemente sencillo, pero con un fondo muy complejo.

El caso es que esta mañana, después de la sesión de ayer me he levantado pensando…no ya en la gente tóxica, que ya conocemos porque es un tema y la expresión de moda, si no en lo tóxicos que podemos ser nosotros con nosotros mismos. Es algo que suelo tener yo muy presente y que suelo trabajar con mis pacientes a mi manera (cada terapeuta tiene la suya) porque aunque parezca increíble nosotros somos los que más poder tenemos para destruir nuestro propio yo.

Mi terapeuta me pidió que me describiera a mí misma, que pusiera adjetivos a la persona que soy sin tener en cuenta que fueran mejor o peores, simplemente tenía que ponerle nombre a lo que yo sentía por mí. Así hice, no voy a entrar aquí en detalles ni a publicar mi terapia pero hubo una pregunta (entre varias) que me lanzó después de todo y que creo que es conveniente que os hagáis en algún momento: ¿Buscáis constantemente la validación para sentiros aptos? y si es así ¿dónde la buscáis, en vosotros mismos o en los demás? Si la pregunta respuesta es la «b», es decir que necesitáis de alguien que os de el valor por ser quien sois puede que seáis más tóxicos con vosotros de lo que os dais cuenta.

Cuando tengamos la respuesta a esta pregunta lanzaré algunas más, a ver que os parece, pero se podría generar algún debate interesante.

Si alargas la mano tocas la meta, ¡pero muévete!

Confieso que soy la primera a la que le cuesta aplicar lo que ahora vengo a contaros. He tardado nada menos que quince canciones en decidirme a apagar el Spotify y empezar a escribir. Ya había confesado en otras ocasiones que soy incapaz de pensar con música, que mi mente vuela con las notas y sale por la ventana hacia el mar. Bueno, se acabó la poesía barata por hoy. A decir verdad lo que me pasa es que como mi rutina ha cambiado radicalmente dispongo de muchas mañanas para hacer el vago, pensar, caminar y mirar por una ventana, que gracias a Dios da a la primera linea de playa y no a un descampado con ruedas de neumáticos quemadas. Ayer salí a pasear, dos veces, por la mañana y por la noche y recorrí, dos veces, la playa de punta a punta, con diferentes compañías, porque además soy afortunada.

1510546_674616029255544_80717152_nHoy toca replantearse objetivos. Siempre deseo tener tiempo libre para precisamente lo que estaba haciendo hoy, escuchar música y malcriar a mi lóbulo frontal pero soy consciente de que todos necesitamos objetivos, aunque sean pequeños para tener una razón por la que despertarnos las mañanas en las que nuestra agenda está vacía. Pero…¿Qué es lo que hace falta tener esos objetivos y además cumplirlos? Pues a priori es sencillo: tener ideas. Sin ideas difícilmente vas a saber hacia donde dirigirte, pero seguro que eres una mente creativa y algo se te ocurrirá. Aunque sea construir un reposapies para escuchar música mientras miras por la ventana.

Por otro lado, además de las ideas...la voluntad. ¿Eres un vago? Pues espabila, ser vago es una delicia a muy corto plazo, a largo te das cuenta de si miras hacia atrás tu vida está vacía y te preguntas qué has estado haciendo hasta ahora. Tu autoestima se pondrá en jaque y podrás entrar en un círculo vicioso de perrería y depresión. ¡Ponte las pilas!

Si, ponte las pilas pero con unos límites, no te vayas a poner de repente a producir tanto que pierdas el sentido de tu vida por exceso en lugar de por defecto: organiza tu agenda. Es importante que hagas cosas productivas, pero que las hagas por ti y por tu beneficio. Mantén tu esencia, sé que es un ejercicio complicado pero es necesario para ser feliz. En el término medio está la virtud y aunque busques objetivos y un sentido a tu vida…no viene mal malcriar al lóbulo frontal de vez en cuando.