Llamadme Alejandra

El ser humano, si lo sostiene la fe, puede soportarlo todo. Todo, la muerte, la ruina, la enfermedad, la traición. Mis años me han enseñado que cuando el límite se ha rebasado, aparece aún uno más; que todos nosotros somos, hombres y mujeres, extraordinarios.

A veces me pasa, y solo a veces, que me sorprendo enamorándome de un tema o de un personaje, o de ambas cosas. También me pasa a veces que lo veo venir y otras que me pilla totalmente por sorpresa. Ayer fue un ejemplo del primer caso y os voy a contar por qué.

El pasado dos de marzo, en Alicante, tuvo lugar la gala del Premio Azorín de novela. Este premio, como muchos

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Espido Freire un día después de ganar el Azorín. Foto: Borja López

sabréis, lo conceden la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta en una colaboración que lleva funcionando desde 1994 y que inauguró como premiado Torrente Ballester con La novela de Pepe Ansúrez.

Este año ha sido especial, no solo porque lo ha recibido una buena amiga sino porque cuando pude saber con qué novela lo hacía empecé a sospechar que tendría un romance con el libro. Y así ha sido, y es de las pocas veces que no odio tener razón.

Espido Freire ha sido la culpable de que durante los últimos días me haya visto atrapada en Rusia; atrapada en la esperanza y la desesperanza, en el amor, la maternidad, la traición, el deseo, la tristeza, la melancolía, el rechazo y la magia. En 368 páginas en las que Espido me puso en la piel de Alix, la última zarina.

La novela está narrada en primera persona por Alejandra Romanova in extremis res. Empieza con la escena inmediatamente anterior al fusilamiento de la familia (esto no es un spóiler, la culpa es tuya si no sabes historia) para llevarnos a la última residencia, bajo arresto, de los zares en la que Alix narra a sus hijas, al detalle, la historia de su vida.

No es fácil, pienso, escribir una novela en primera persona sobre un personaje real, diría que es casi osadoespido 2 intentarlo y una responsabilidad extrema; no solo por lo fiel que logres ser al personaje (que no has conocido), sino por lo difícil que es  lograr conmover al lector y meterlo en la piel de alguien que no pertenece a su tiempo. No tengo que decir que Espido lo consigue y que, es más, consigue que comprendamos la incoherencia entre quién fue Alejandra y quién nos han dicho que fue Alejandra. Que nos conmueva la fortaleza de una mujer que tuvo que soportar la enfermedad propia y ajena como medio de vida en un país extraño que además la rechazó siempre. Que palpemos la diferencia entre lo humano y lo histórico.

Creo que en estas páginas Espido saca lo que se espera de ella, que nos deja con la boca abierta una vez más, demostrando la calidad de su narrativa y que, todavía a veces, dan premios merecidos.

Lo mejor: la fluidez de la narrativa y la fuerza de la historia.

Lo peor: creo que es una novela mucho más fácil de leer para mujeres que para hombres, precisamente por la fuerza empática que conlleva.

Páginas: 368
Precio: 20,50€
Editorial: Planeta

I Jornadas de Psicopedagogía Práctica (gratuitas)

Quizá lo hayáis visto en las redes sociales durante las últimas semanas, pero me gustaría dejar una reseña sobre lo que llevamos entre manos para el día 6 de mayo.

Desde el gabinete de psicología en el que trabajamos (Novopedia) y junto a la Sede Universitaria Ciudad de Alicante, hemos organizado una jornada para profesores, psicólogos orientadores, psicopedagogos y maestros. Esta jornada tiene como objetivo participar en la formación del profesorado de la ciudad y es totalmente gratuita, eso sí, se debe acreditar la condición de docente en activo.

Aquí os voy a dejar el programa, para que os hagáis una idea del contenido y de los ponentes…no os sorprendáis al ver algún nombre bastante conocido y respetable, los buenos proyectos siempre tienen buenos colaboradores ^^.

Las inscripciones se puede hacer desde el siguiente enlace: https://web.ua.es/es/sedealicante/programa-de-actividades/2016-2017/jornadas-y-ciclos-de-conferencias/i-jornadas-de-psicopedagogia-practica.html

Gente que suma y gente que resta

Últimamente leo muchos artículos encabezados con frases como “personas que suman y personas que restan” “las personas que no suman, restan” “¿cómo saber si alguien en tu vida suma o resta?
Me hace gracia por que no solo parece que estamos matematizando a las personas sino que además, estos criterios matemáticos que les aplicamos son excluyentes.

Leía hoy en un artículo que la pareja que no te suma te resta, por el hecho de no permitirte estar con otra persona que te sume. Mi pregunta es: ¿Qué es lo que te suma y qué es lo que te resta?

Las personas no somos números, no siempre somos previsibles, no somos longitudinalmente clasificables.

Por poner un ejemplo:

Hace algún tiempo conocí a una persona que sumó a mi vida lo que nadie, jamás, hubiera imaginado. Nunca hay que cerrar los ojos en la oscuridad, porque en el momento más inesperado puedas darte cuenta de que no estás solo en ella. Y, cuando descubres que ahí hay alguien más y que puede depender de ti que encuentre la luz, las fuerzas cambian y uno, de pronto, tiene ganas de seguir palpando oscuridades, buscando la llave o el interruptor que lo saque de nuevo a la vida y, por qué no, que le ayude a sentirse también un poco héroe o un poco necesario. Es decir, que lo que en otra circunstancia me hubiera restando me sumó.

Cuando vives una experiencia así y compartes miedos, angustias, horas, soledades, silencios o abrazos, crees que esa persona va a estar ahí para siempre, que el lazo que has creado es infinito y nada ni nadie lo podrá romper nunca. (suma)

Pero a veces, supongo, que no es verdad, que creer en las personas más allá de un momento puntual es una fantasía poco razonable. A veces resulta que cuando dejas de ser útil no interesas y el cariño se desvanece como parte de un olvido programado. (resta)

Yo, a pesar de todo, creo que la persona de la que hablo ha sumado en mi vida. Creo que todos tenemos nuestros momentos para sumar y restar y que el valor final es lo único que cuenta (suma). Creo que seguiré pensando que a las diez y media me escribirá para saber si me he levantado, que seguirá pidiendome tartare para levantar el ánimo cuando esté deprimido. Creo que al final, cuando queremos a alguien, siempre nos queda la esperanza, aunque digan que esta, en general, es una emoción que resta.

DE DALÍ Y DE LIRIO.

Jose Luis Escobar

En 1916 artistas escandalizados por los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial, se reunieron en la neutral Zúrich. La teoría de que la humanidad avanzaba inexorablemente hacia el progreso, resultó una burla a la vista de las batallas de Samme y Verdun. Estaban horrorizados. Cientos de miles dereclutas murieron en esas batallas de forma absurda y sistemática. Un sofisticado sistema de aniquilamiento de individuos de la misma especie, fue el resultado de lo que hasta entonces se había denominado “progreso de la humanidad”. Una generación entera pereció en La Gran Guerra. No fueron víctimas de la locura, sino de la razón práctica, es decir: de la cordura. De esas batallas no volvió nadie: En Somme y Verdún los jóvenes dejaron el cuerpo o el alma. Solo volvió el espanto y la locura, en el lugar que ocupaba su inteligencia y su voluntad. Ellos, no volvieron.

Los artistas de Zúrich, renegaron de toda herencia de la humanidad que había conducido a ese cataclismo. Renegaron de las costumbres, de la razón, de la moral, de las creencias, de la política, de la ciencia, de la belleza, de la filosofía, de la religión… La cultura había llevado al hombre a la barbarie y abjuraron de ella. La belleza y la técnica artística que emergieron en el Renacimiento murieron también en Verdum y Samme. Así nació el dadaísmo.

Tras la segunda Guerra Mundial el arte volvió a reaccionar aún más violentamente contra el pasado, contra la cultura que había conducido a la mayor catástrofe provocada por el hombre en toda su historia.

El dadaísta, solo tenía un lienzo en blanco en el que la cordura de Verdún y Somme, le había prohibido copiar técnicas y temas del arte anterior. ¿Qué hacer con el lienzo? ¿Cómo pintar? La pureza, pensaron, se conservaba en los niños e intentaron plasmar el mundo como ellos lo ven e incluso como lo pintan ellos. El arte de los niños, no resultó, precisamente, un arte para la eternidad.

Dalí, y otros con él, trataron de plasmar algo que nadie había hecho hasta entonces: Quisieron atrapar en un lienzo al ser misterioso, salvaje y desconocido que llevamos dentro y lo buscaron en los vericuetos de los sueños, en las sensaciones espontáneas, en los errores (esa gran fuente de sabiduría) en las ensoñaciones. Dalí persiguió a Dalí incansablemente, y cuanto más cerca creía encontrarse, más lejos se hallaba de sí mismo. Eso confesaba el artista, poniendo ojos de espanto, como si su alma, exhausta y sin resuello, estuviera asomada a un abismo o arrojada a él.

Por los andurriales de su alma, Dalí se cruzó con hormigas anidadas en su cabeza, contempló su rostro eviscerado, saltamontes cobijados en su sexo… El horror de Verdún, lo encontró Dalí en su propio espíritu, e invitaba al espectador a buscar en el suyo. Bajó al infierno y se ganó el derecho a pintar, no como los niños, sino como los ángeles, es decir, como Rafael. Analicemos solo dos de sus Cristos:

Pintó el Cristo de San Juan de la Cruz, tal y el místico lo vio en el Monte Carmelo. Rafael hubiera sacrificado, incluso su amor por la Fornarina, por concebir un Cristo así.

Unos años más tarde pintó el Cristo Hipercúbico, clavado en una cruz extraída de un cubo de cuatro dimensiones, cortado con escrupulosa exactitud, con un cuchillo de tres. La piedra cúbica simboliza la máxima perfección a la que puede llegar un hombre, si se trabaja y pule a sí mismo partiendo de su propia piedra bruta, sin desbastar. El cubo de cuatro dimensiones, simboliza una perfección que solo es alcanzable para un genio o acaso, para un dios.

Dalí plasmó en él la perfección sobrehumana y a los pies del Cristo, Gala en estado de arrobo, sin duda por la belleza y perfección de lo que estaba contemplando.

Dalí pudo caminar desde el infierno de su alma a una genialidad dotada de belleza emotiva, descriptiva, inefable, original y sublime. ¿Cómo lo hizo? Logró volver incólume de su infierno, de su Verdún y su Somme. Nos dejó una pista del secreto de su vuelta. Todos los grandes genios, véase la ilustración del artículo, pintaron lirios: Da Vinci, Bottichelli, Rafael, Lippi, Domenico, Veronese, Caravaggio… Todos simbolizaban con el lirio, la pureza del alma y todos fueron estudiados por Dalí. Plasmó el lirio más grande, lozano, blanco y hermoso de todos los lirios que se han pintado nunca, emergiendo de las entrañas del propio Dalí. Tropezó con la pureza de su alma, alimentándose del estiércol que encontró en ella: El lirio del Gran Masturbador, fue el hilo de Ariadna que le condujo intacto, desde el infernal laberinto donde se buscaba a sí mismo, al cielo del Cristo Hipercúbico que mostraba una realidad que no puede percibirse con los sentidos, pero que existe. Más allá del mundo material y físico, -el mundo metafísico- solo pueden penetrar las almas que bajaron hasta el infierno y lograron salir de él, con el lirio de los genios.

 

Nota.- La Fundación Gala-Salvador Dalí no permite utilizar fotografías de sus

cuadros, pero pueden verse en Internet.

#ElSaborDeLasPalabras | Juan Eslava Galán

Hace un par de semanas contamos con una visita de lujo. Juan Eslava Galán formó parte de nuestro ciclo de cenas literarias #ElSaborDeLasPalabras. Como sabéis,  Eslava es uno de los autores más prolíficos que hay en nuestro país (publica una media de dos libros año). Lo cierto es que personalmente solo habíamos hablado en una ocasión, en la gala del Premio Azorín del pasado mes de marzo, pero no tardó nada en aceptar la propuesta de nuestra cena mensual.
A veces conoces a alguien que te hace dar una vuelta de tuerca a viejas ideas. Juan nos estuvo hablando de cómo se construye una novela, de qué hace falta para documentar una historia y de qué tipos de escritores hay. A mí me consiguió despertar ese impulso dormido de la escritura y desempolvar una historia que, si todo sale bien, verá la luz en unos meses, sea por un medio u otro.
Os voy a dejar aquí el vídeo resumen de su visita, como hacemos con todos los autores de este ciclo. Pero os voy a dejar una pregunta a los que escribís normalmente: ¿sois escritores brújula o escritores mapa?

Nos vemos pronto