Respirando hondo

Respirando hondo

Un agosto más de promesas y os digo en serio que este año lo voy a intentar de verdad.
Como muchos sabéis, lo que llevamos de 2018 está siendo una locura; además de compaginar mi trabajo como psicóloga infantil he inaugurado con mi equipo la Editorial Mankell, he comprado con 3 socios más la Librería 80 Mundos y he pasado a formar parte del equipo cultural de Casa Mediterráneo. Todo eso se traduce en mucha ilusión y mucho trabajo, pero poca vida personal. Las consecuencias han caído sobre mí de una de las formas más dolorosas y me han obligado a reinventarme. Y aunque a veces tenemos la sensación de que la hemos cagado y que hemos tocado fondo, que no hay salida, los que ya hemos pasado por más de uno y dos baches, e incluso alguno con psiquiatra adosado, tenemos ciertas pautas de resiliencia que nos hacen rebotar, con más o menos energía, para no dejar de atender lo que hay que atender. Al fin y al cabo, los objetivos no se cumplen solos.

Os cuento que este mes de vacaciones de niños lo estoy utilizando para ultimar la próxima novela Mankell, que se va a titular Ciudad para ser herida, y está escrita por Francisco Veiga, Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de algunos clásicos como La trampa balcánica o El turco. Se trata de una novela de contraespionaje en la que se desarrolla una teoría sobre el terrorismo islámico en Europa y que toca, precisamente, el atentado de hace un año en Barcelona.

Por otro lado, la agenda que se presenta en septiembre a nivel cultural-literario para Alicante, me parece bastante potente, de hecho, espero que todo quede a la altura de lo que estamos programando. Desde Casa Mediterráneo seguimos con el ciclo Escritores y el Mediterráneo, que se fusiona en parte con el de Literatura en la Sede, en el que llevo ya trabajando dos años. Tendremos el día 28 a Javier Moro.
Por otro lado inicia también Casa Mediterráneo una residencia de escritoras que consiste en traer a pasar un mes a dos escritoras de países con problemas de libertad de expresión. Empezaremos en septiembre con dos escritoras argelinas y organizaremos algunos encuentros con ellas en los que podrán participar periodistas, escritores y editores de Alicante.
El colaboración entre 80 Mundos y Casa Mediterráneo y coordinado por Luis López Belda tendremos un Ciclo Cine-Fórum, con dos proyecciones al mes y con acceso totalmente gratuito.

Además, para rematar el mes tendremos una expedición a Estambul, donde llevaremos a un equipo de gente a mostrar a ciudadanos e instituciones algunos puntos fuertes de nuestra cultura y nuestra ciudad.

Y para re-rematar cumpliré 30 años y tengo previsto empezar una crisis de niveles desorbitados. Así que utilizad agosto para descansar y abrochaos los cinturones.

 

Por supuesto El sabor de las palabras vuelve el 28 de septiembre con Javier Moro.

 

 

Cena con Santiago Posteguillo

Cena con Santiago Posteguillo

Como sabéis todos los que vais siguiendo este blog, hace más de un año que estoy organizando un ciclo de cenas literarias en Alicante bajo el nombre de El Sabor de las Palabras.
El invitado de la próxima cena será nada más y nada menos que Santiago Posteguillo, el autor que consiguió hacer de la historia clásica un bestseller y que recientemente ha sacado un librito titulado El séptimo círculo del infierno, en el que, con relatos breves, nos desvela la historia que hay detrás de los grandes autores de la literatura universal que fueron callados, perseguidos u olvidados. Una obra que no se puede perder ningún amante de la literatura.
Durante la cena compartiremos con él anécdotas, misterios y mucha historia. No te lo puedes perder.
El precio de la cena es de 29€ y las reservas se pueden hacer en el 965 13 04 40.

Nos despedimos hasta septiembre

Nos despedimos hasta septiembre

Ayer, 19 de mayo, llegamos al final del primer ciclo de #ElSabordelasPalabras. Ayer batimos records. Ayer fue increíble.
Hasta la sesión anterios nos habíamos negado a ampliar el aforo de las cenas. Si bien la demanda suele ser elevada debido a la dimensión de los nombres que nos han acompañado, no queríamos que dejase de ser un entorno íntimo de aproximación entre lectores y autor, ni quitar el privilegio a los asistentes de sentir que han cenado con ellos y no donde ellos.  Pero esta vez tuvo que ser distinta por fuerza mayor, y siendo la despedida del curso no queríamos dejar fuera a nadie que nos hubiera acompañado en cenas anteriores. A pesar de eso, cerca de 70 personas quedaron en lista de espera (lo que nos obligará a volver a traer a Ismael).

Cierto que la velada fue de lo más amable, con un público entregado a un coloquio que dinamizó la cena. Un público que por fin abarcó a gente de todas las edades y que lejos de parecer extraño creó un ambiente particularmente agradable.

A Ismael no tenemos más que agradecerle su presencia y su cercanía; contestó a todas las preguntas extensamente, contó anécdotas, experiencias y confidencias, firmó libros, se hizo fotos y nos acompañó hasta cerca de las dos de la madrugada.

Aquí podéis ver y descargar algunas de las fotos que hicimos durante la cena. Esperamos que sean de vuestro agrado y que os si no habéis participado os animéis en próximas ediciones. A los que ya habéis estado, gracias de nuevo, como decimos siempre, por hacerlo posible.

Próximo viernes: Ismael Serrano

Próximo viernes: Ismael Serrano

Sucede que a veces los sueños se cumplen. Así anunciaba el otro día en mis redes sociales que el poeta y cantante Ismael Serrano será el próximo invitado a las cenas literarias mensuales que organizamos en el Hotel Abba Centrum.

Ismael no solo es un cantautor o un poeta o un músico, Ismael es un icono para todos los que empezamos a escuchar música en los 90. Es la referencia para mi generación y una guía para los que nos sentíamos un poco huérfanos de cantautores.

Desde su primer disco Atrapados en Azul, publicado en 1997, hasta el último La respuesta, de 2016 he seguido sus pasos y sus éxitos y, gracias a él, mi madre tuvo siempre un sistema de recompensas bien estructurado para hacerme estudiar -“si apruebas todas te compro las entradas del próximo concierto, sea donde sea”-. Y así he recorrido media España con él y con quien ha querido acompañarme.

Hace exactamente un año tuve el privilegio de conocerle en persona y de tenerlo en el repertorio de firmas y actividades de la Feria del Libro de Alicante. Hoy sigue estando ahí y participando en mi siguiente propuesta: Cena Literaria de #ElSaborDeLasPalabras.

Gracias Ismael por haber formado parte de mi vida, por hacerla más increíble y por mantener viva esa admiración que te profeso desde que tenía once años.

ismael cena

*Actualmente no quedan plazas disponibles para la Cena Literaria con Ismael Serrano.

Llamadme Alejandra

Llamadme Alejandra

El ser humano, si lo sostiene la fe, puede soportarlo todo. Todo, la muerte, la ruina, la enfermedad, la traición. Mis años me han enseñado que cuando el límite se ha rebasado, aparece aún uno más; que todos nosotros somos, hombres y mujeres, extraordinarios.

A veces me pasa, y solo a veces, que me sorprendo enamorándome de un tema o de un personaje, o de ambas cosas. También me pasa a veces que lo veo venir y otras que me pilla totalmente por sorpresa. Ayer fue un ejemplo del primer caso y os voy a contar por qué.

El pasado dos de marzo, en Alicante, tuvo lugar la gala del Premio Azorín de novela. Este premio, como muchos

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Espido Freire un día después de ganar el Azorín. Foto: Borja López

sabréis, lo conceden la Diputación de Alicante y la Editorial Planeta en una colaboración que lleva funcionando desde 1994 y que inauguró como premiado Torrente Ballester con La novela de Pepe Ansúrez.

Este año ha sido especial, no solo porque lo ha recibido una buena amiga sino porque cuando pude saber con qué novela lo hacía empecé a sospechar que tendría un romance con el libro. Y así ha sido, y es de las pocas veces que no odio tener razón.

Espido Freire ha sido la culpable de que durante los últimos días me haya visto atrapada en Rusia; atrapada en la esperanza y la desesperanza, en el amor, la maternidad, la traición, el deseo, la tristeza, la melancolía, el rechazo y la magia. En 368 páginas en las que Espido me puso en la piel de Alix, la última zarina.

La novela está narrada en primera persona por Alejandra Romanova in extremis res. Empieza con la escena inmediatamente anterior al fusilamiento de la familia (esto no es un spóiler, la culpa es tuya si no sabes historia) para llevarnos a la última residencia, bajo arresto, de los zares en la que Alix narra a sus hijas, al detalle, la historia de su vida.

No es fácil, pienso, escribir una novela en primera persona sobre un personaje real, diría que es casi osadoespido 2 intentarlo y una responsabilidad extrema; no solo por lo fiel que logres ser al personaje (que no has conocido), sino por lo difícil que es  lograr conmover al lector y meterlo en la piel de alguien que no pertenece a su tiempo. No tengo que decir que Espido lo consigue y que, es más, consigue que comprendamos la incoherencia entre quién fue Alejandra y quién nos han dicho que fue Alejandra. Que nos conmueva la fortaleza de una mujer que tuvo que soportar la enfermedad propia y ajena como medio de vida en un país extraño que además la rechazó siempre. Que palpemos la diferencia entre lo humano y lo histórico.

Creo que en estas páginas Espido saca lo que se espera de ella, que nos deja con la boca abierta una vez más, demostrando la calidad de su narrativa y que, todavía a veces, dan premios merecidos.

Lo mejor: la fluidez de la narrativa y la fuerza de la historia.

Lo peor: creo que es una novela mucho más fácil de leer para mujeres que para hombres, precisamente por la fuerza empática que conlleva.

Páginas: 368
Precio: 20,50€
Editorial: Planeta