¿Te apuntas a un bombardeo?

¿Te apuntas a un bombardeo?

Lo siento, pero me he equivocado y he comprado el plan business de esta web, así que voy a tener que amortizarlo a base de posts.

Mañana vuelve a ser lunes y preveo una semana bonita. En la Editorial hemos contratado una Agencia de Comunicación (Comunicalicante) y mañana es la primera reunión de trabajo. Casi estoy nerviosa porque tengo mucha ilusión puesta en este proyecto.
Además saldrán de imprenta los ejemplares de Un tuitero enamorado y Carlota es Feliz.

Sumado a todo esto he lanzado un reto en Facebook que ya de momento creo que va a cumplir mi querida Sandra de Oyagüe, atención:

Reto “Yo me apunto a un bombardeo”
A ver quién es capaz de seguirme el ritmo esta semana:

Este martes tendremos también en la librería a Guillermo Rubio, periodista y autor guillermo rubioque será el primero en publicar en la Colección Mediterránea de la Editorial Mankell y que nos contará cómo es el proceso de gestación de una novela feminista en la que una mujer marroquí deja todo atrás, incluso a su hijo, para triunfar y salvar la vida de ambos

El miércoles tendremos, en 80 mundos a la escritora de la residencia: Nesrine Khoury, que viene de Siria. Un momento muy interesante para saber de primera mano lo que está ocurriendo en el allí y como es la vida de una cena lorenzo silvaescritora dentro de una guerra que se está eternizando.

Por último, el viernes, para los fans de Bevilacqua y Chamorro: Lorenzo Silva!!! a las
19.00h en la SEU de la calle San Fernando y en El sabor de las palabras (hotel abba Centrum)

¿Te sumas a Sandra?

Un tuitero enamorado

Un tuitero enamorado

Hace un par de años, por una de esas casualidades de la vida, me encontré con Luis Larrodera. Fue curioso porque cuando le dije que iba a empezar a crear unas cenas literarias en Alicante (El sabor de las palabras) me preguntó si podía orientarle con un libro de minirrelatos con magníficas ilustraciones que quería editar.

Tuve la suerte de ver ese proyecto desde un principio, de hacer algunas de las primeras correcciones y de ver como Luis se iba ilusionando con el proyecto. Por razones de agenda y de colapso de trabajo, me alejé sin querer del proyecto.

xUknt3fS_400x400Pero hace unas semanas, de nuevo por una casualidad, volví a hablar con Luis y le pregunté por su libro. Todavía no había visto la luz y estaba, a falta de unos retoques, listo para publicar.
No pude dejar pasar la opción de lanzarle una oferta editorial, ahora ya tenía medios para incluirme en el proyecto de verdad, de lanzar una obra que, desde el inicio, me pareció una maravilla.

Ya casi lo tenemos terminado, listo para entrar en los hornos de la imprenta. Pero es queLuis-larrodera Un tuitero enamorado, el título de Luis, no solo muestra la creatividad y el talento de uno de los presentadores más conocidos del país, muestra, sobre todo, su humanidad.

Con ilustraciones cedidas por grandes artistas y prólogo de Anne Igartiburu, los beneficios del vuelo de nuestro pequeño pajarito irán destinados a la Fundación Menudos Corazones.

Porque Luis es así, hay gente en este mundo que, simplemente, merece la pena.

Atormentando, que es gerundio

Atormentando, que es gerundio

Hay noches como hoy, en las que me dan las cuatro de la mañana haciendo números, corrigiendo textos, actualizando redes sociales, atormentando a proveedores con mails que verán dentro de dos días porque estamos en jalogüín… en fin, cosas que pensaréis que podría hacer a otras horas pero que no puedo hacer porque, efectivamente, a otras horas también las estoy haciendo.

Lo que venía a contar es que no sé muy bien que contar, pero me viene estupendamente hablar con alguien que leerá este post pero no contestará nada. Es una forma cualquiera de expulsar a los fantasmas que lleva una dentro antes de irse a la cama -una forma sana-, en otras épocas no fui tan comedida.

El caso es que estaba aquí ya con mis ojos absolutamente secos y el nivel de consciencia -iba a decir en decadencia, pero no, en decadencia estaba hacer un par de horas-…bueno, el nivel de consciencia de encefalograma casi plano porque de pronto me he dado cuenta de que estaba sonando una música que venía de detrás de las pestañas del navegador -hecho imposible porque los altavoces están más cerca que la pantalla, pero lo de las alteraciones de perceptivas ya lo comentaremos en otro post-  y he tardado como cinco segundos en reaccionar y acordarme de que en algún momento de la noche busqué en youtube una canción que hacía cerca de 15 años que no escuchaba. La realidad es que no me debí dar cuenta de que había pulsado algo que había reactivado la música y ese asalto por la espalda de Here Today me ha traído a la mente mis años de instituto.

No sé si conocéis la canción, es un tema que compuso Paul McCartney un año después de la muerte de John Lennon a modo “conversación de viejos amigos”. En esta canción, además del título, se repite una frase que dice “And if i say…” o sea “Y si yo dijera…”. Bueno, esa frase fue mi correo electrónico de los 13 a los 18 años (todavía lo utilizo a veces para registrarme en sitios que sé que me enviarán spam aunque marque la casilla de que no me manden spam). La cuestión es que la frase me obsesionó durante años, no solo por el contenido general de la canción, que me resultaba emotivo por mi beatlemanía, sino porque me hacía pensar en todas esas veces en las que pensamos algo que podríamos decir pero no decimos por miedo a las consecuencias, por no discutir o, sencillamente, porque es una gilipollez. La tontería me dio en aquellos años de adolescente insoportable para escribir varios relatos, un guión de un cortometraje que nunca se rodó porque era “muy bonito pero muy caro de producir”, y también para muchas noches de insomnio pensando en la frase que, años después en la carrera de psicología, me dirían mil veces que había que prohibirla a los pacientes con ansiedad rasgo (o sea, yo): el maldito “y si…”.

Ahora os estaréis preguntando -o no- que cómo es que aquella canción de 1981 marcó mi adolescencia en 2003. Pues bien, mi psiquiatra diría -con toda la razón del mundo y porque es su diagnóstico escrito en una ficha de paciente- que soy una outsider, vamos, lo que viene siendo una tia rara de narices que no encaja en ningún sitio, y menos si ese sitio está en su época. Pero como además soy una outsider mala os voy a colocar aquí el enlace de la canción para que empecéis a atormentaros vosotros, tengáis o no ansiedad rasgo. Y, además, os pongo una versión del vídeo traducida al español que atina en pocas tildes. Ale, porque como me decía mi abuelo “si vas a hacer algo, hazlo bien, aunque sea joder”. Buenas noches

Mis días bordes

Mis días bordes

Si me paro a pensar en la cantidad de horas diarias que invertimos algunos, por nuestro oficio, en crear contenido para compartir o en corregir contenido creado por otros, entiendo perfectamente el debut de mis migrañas.

Hace 5 años, creía que era inmune al trastorno familiar que mis tías, mi padre y hasta mi pobre hermano venían sufriendo desde muy pequeños. Pero no. Ja! pura ilusión. No sé si conocéis algunos de qué va el rollo de las migrañas, no tiene nada que ver con un simple dolor de cabeza. No es ni parecido a la comúnmente citada “jaqueca”.

La migraña es un dolor incisivo y debilitante que suele surgir sobre los ojos y que se extiende hemicranealmente hasta dejarte tumbado en la cama, huyendo de la luz y el sonido.  Y no, una ve empieza no se para, se va cuando quiere. Hay medicación preventiva y esas cosas, pero a mí, hasta ahora no me ha librado nada del dolor una vez el ojo empieza a notar que algo amenaza.

Por tanto, si algún día me veis por la calle y no os saludo o tengo la cara especialmente blanca o un gesto de dolor en la mirada ya sabéis…habladme flojito, o al menos si reacciono con mal gesto, no penséis que soy una borde. Que lo soy, pero no lo penséis.

Jueves, seguimos currando

Jueves, seguimos currando

Son las 11:25 de la mañana y lo único que he hecho de utilidad ha sido ducharme. Cómo cuesta arrancar cuando una está triste. Aunque esa tristeza parece que te exculpa a ti contigo mismo para trabajar o avanzar faena desde la cama y eso sin embargo, para mí, es un placer. Con lo que la situación por ahora no llega a límites verdaderamente preocupantes.

portada principalComo sabéis, llevamos las últimas semanas dedicados en cuerpo y alma a la promoción del libro Ciudad para ser herida. No solo a través de las redes sociales, sino de la prensa nacional, con la que cuesta hacer un seguimiento e insistir diariamente cuando tu editorial todavía no suena mucho. Pero es un reto.

La novela de espionaje es un género con poca tradición en nuestro país y eso dificulta en gran medida la tarea de definir un público objetivo. Y lo más difícil: cómo llegar a él. Por suerte estamos trabajando con grandes profesionales en el mundo de la distribución que nos ayudan indiscutiblemente en esta tarea.

Al final, lo que cuenta es que la gente que está implicada en la implantación de un producto en el mercado, sea un libro, un patinete eléctrico o un slime es que crea en él. Todos estamos seguros de que nuestra apuesta es buena, de que el texto tiene un nivel literario y una buena edición. Que el sello empiece a sonar es cuestión de tiempo, y que los autores que se pasan de grandes firmas a nuestra marca se sientan orgullosos de estar aquí es el objetivo real, a fin de cuentas.

Gracias a los que estáis ahí cada día con vuestro apoyo, porque es por vosotros y vuestras recomendaciones por lo que dentro de poco tendremos que empezar a reimprimir los títulos.

Por otro lado, esta campaña de Navidad va a ser increíble. No le quites ojo al blog.