LA TABLET: UNO MÁS EN LA FAMILIA

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Magdalena Jabazin, Psicologa. Formadora. Talleres Creativos Salud Emocional. Atención Psicológica Familias, Parejas y Niños.

En este artículo intento hacer una breve recopilación de consejos y pautas que puedan ser de utilidad práctica para los padres y madres que tenéis dudas o problemas a la hora de gestionar con vuestros hijos el uso de la tablet.

La convivencia con la tablet no es un problema, pero………..

¿Por qué les gusta tanto a los niños y jóvenes?  

guia-dia-del-nino-500-2000-650x450Todos conocemos el poder de atracción que tiene, y es importante que los padres entendamos por qué y ayudarles a gestionar su tiempo (de ocio, estudios); ya que cuando este tiempo está casi totalmente volcado en usar la tablet, se convierte en un problema y foco de discusiones en la familia.

Para ellos es un juguete divertido, simple diversión, no hay más. A parte, se utiliza para estudiar, incluso en muchos centros escolares ya forma parte de la dinámica de trabajo tanto en el aula como en casa.

¿La tablet es “mala” o “buena”?, en sí misma ni mala ni buena; como todo, depende del uso que se haga de ella, al igual que cualquier otro dispositivo. Es “buena” cuando se utiliza en su justa media. ¿Cuál es la justa medida?, no hay una regla general, tenemos que tener en cuenta varias características como la edad de nuestro hijo, su capacidad de autonomía y autocontrol, entre otras.

Cada familia es un universo irrepetible, cada niño tiene sus propias características, y nadie les conoce mejor que sus padres. Unos padres informados tendrán las herramientas necesarias para poder establecer, bajo su criterio y estilo educativo, las normas de relación entre sus hijos y la tablet. Para que os sirva de guía, aquí comparto algunas orientaciones que pueden servir de apoyo y os pueden ayudar a prevenir problemas y discusiones:

1º  Tener en cuenta la edad de tu hijo. Desde www.hijosdigitales.com recomiendan como mínimo que los niños tengan 3-4 años, (dependiendo del niño), para empezar a utilizar la tablet, ya que antes de esta edad no se sabe qué consecuencias puede tener para el pequeño (a nivel cognitivo, visual o manipulativo).

2º Controlar los contenidos a los que vuestros hijos puedan acceder. Hay que estar al tanto de lo que tus hijos hacen en Internet, restringir los contenidos inapropiados o las aplicaciones para adultos, en definitiva, ejerce el control parental de contenidos.

Las técnicas de control parental, en general, se dividen en dos grandes grupos:  

  • Control parental con filtro de contenidos. Es el más interesante, ya que evita que los niños vean o utilicen el contenido inapropiado mostrando el correspondiente aviso. Tenéis la opción de restringir:

    Descargar aplicaciones para adultos desde la App Store o Google  Play.

    Restringir las compras de nuevas aplicaciones.

    Restringir el uso de ciertas aplicaciones instaladas.

Configurando el dispositivo para restringir el acceso al navegador Web y la instalación de nuevas aplicaciones, podeis conseguir filtrar la mayor parte de los accesos a contenido inapropiado.

El problema principal se da, cuando además de querer evitar el contenido inapropiado, queréis dar acceso a Internet a nuestros hijos. En ese caso, ni iPad ni los Tablets Android, permiten filtrar los contenidos a los que se acceden a través del navegador Web, y para ello tendréis que recurrir a herramientas externas.

  • Control parental por monitorización. Permite el acceso a todo tipo de contenidos, pero monitoriza el mismo, creando un registro que los padres podéis consultar posteriormente.

Otra alternativa es recurrir a las tradicionales aplicaciones Antivirus, que normalmente disponen de versión tanto para iPad como para Tablets Android. Estas aplicaciones suelen ser las más adecuadas para realizar tareas de monitorización, además de bloquear contenidos inapropiados. Algunas de estas aplicaciones recomendadas son “Kaspersky Parental Control”, “Norton Family”  o “AVG Family”.

Parece fácil pero ¿qué puedo hacer cuando mi hijo solo quiere la tablet?. Si sólo quiere la tablet, algo está pasando en cómo tu hijo está ocupando, sobre todo, su tiempo libre. Es recomendable que el su tiempo de ocio realice actividades que le gustan, variadas, que le diviertan, le relajen y corten con la rutina del día. El objetivo del ocio es simplemente pasarlo bien y disfrutar.

Pensemos…. ¿Cuánto tiempo es recomendable que esté con la tablet?. Sabiendo que cada niño es diferente y que no se ha demostrado que haya ningún dispositivo, aplicación, juego o programa que sea directamente perjudicial para la salud, la decisión está en tus manos y ha de ser acorde, como hemos indicado, con las características del niño así como con las normas y límites que tenéis en casa.

No se recomienda a los niños una exposición mayor de 2 horas a pantallas de cualquier dispositivo: 1 hora de tablet y 2 horas de televisión, son tres horas expuestos.tablet-ipad-cama-nino-apple

¿Qué síntomas deben llamar nuestra atención? Cada niño es único pero hay una serie de señales que, como mínimo, nos han de poner atentos y actuar cuanto antes, quizá con un simple cambio de hábitos:

  • Cuando llega el momento de apagar la tablet se pone nervioso o agresivo, o incluso llega a alargar ese momento para seguir jugando.
  • Tras estar con la tablet queda en un estado de ansiedad o nervios, pudiendo llegar a tener problemas de sueño.
  • Nada más levantarse o llegar a casa siempre quiere utilizar la tablet.
  • Si no utiliza la tablet no sabe que hacer, se aburre, no quiere hacer otra cosa, no le gusta nada, se queja.
  • Hay una verdadera rabieta o reacciones agresivas cuando no puede utilizar la tablet o tiene que apagarla.

¿Qué podemos hacer para facilitar un buen uso de la tablet?:

  • Que la utilicen siempre delante de un adulto, no solos en su habitación. Es importante que su habitación esté libre de tecnología, que sea un espacio de descanso y tranquilidad, concentración para el estudio, relax, etc.
  • Control parental sobre los contenidos que está manejando tu hijo,  para limitar el acceso a contenidos o programas, o la compra de aplicaciones.
  • No se trata de prohibir, sino de educar. Al igual que no prohibimos que nuestros hijos vayan a la calle o al parque, sino que los vamos educando en qué comportamientos pueden ser peligrosos (alejarse de los adultos, cruzar calles sin mirar si viene un coche) según la edad del hijo.
  • Establecer y negociar horarios/tiempos de uso de la tablet acordes a la edad y características del niño.
  • Que su uso no sea lo principal, sino una actividad o alternativa más en su tiempo de ocio.
  • No utilizar la tablet antes de dormir, ya que puede interferir en el ritmo de sueño. Sabemos que una actividad relajante antes de dormir (leer) incita a un sueño tranquilo y profundo.
  • Fomentar en los hijos un uso creativo de la tablet, no solo un uso pasivo en el que es el dispositivo el que domina al niño, en el que es simple expectador y receptor de imágenes.

Os invito a reflexionar……. ¿Cuánto tiempo pasáis delante de una pantalla (tablet, Smartphone, ordenador) delante de vuestros hijos? Los padres somos modelos para ellos, pensemos cómo estamos manejando nuestros  propios límites con el uso de los dispositivos. Prevengamos una relación insana con las nuevas tecnologías educando a nuestros hijos para que sean críticos con los contenidos que usan y ofrecen desde las tablet, que sean ellos quienes dominen el dispositivo y no al revés.

Si queréis ampliar más información os recomiendo visitar la página www.pantallasamigas.net, hay un apartado muy interesante de ayuda para padres y madres. También podéis consultar a “La niña de la tablet”, la primera línea de ayuda frente a los problemas de Internet; podrás consultar a un especialista que detectará si existe un problema, te asesorará cuál es la mejor forma de actuar y te ayudará a resolverlo.

La delgada línea

ANTONIO TOMASIO REDES SOCIALES

Por Antonio Tomasio

La delgada línea roja”, es el título de una película de 1998 y que fue nominada a varios Óscares. Por favor, no se dejen llevar o relacionar por el título de nuestra contribución de la semana, en donde usamos éste en particular por la sutil separación que existe entre una situación a otra, con la película antes mencionada.

Para cuando estemos en invierno -esa estación del año que nos lleva a cambiar de hábitos y que en general nos afecta en nuestro estado de ánimo- tengamos presente, y no es que no sepamos lo que es un invierno con todo lo que ello acarrea, que dice un refrán, por cierto muy europeo, “No es que haga frío, es que estas mal abrigado”. Por ello si sabemos que nos afectará tomamos medidas al respecto para que no nos aqueje, en este caso no solo climatológicamente sino anímicamente.

Ahora bien, ¿Cómo poder afrontar anímicamente las realidades del invierno?

Cuando nos sentimos con ganas de no levantarnos de la cama y quedarnos “calientitos” o “dormir hasta la primavera”. Lo decimos a veces con sorna pero en nuestro interior nos estamos convenciendo que así debe de ser, porque le tememos al frío o a la oscuridad. Nuestro estado y el de otros cambia, se está más irritable, menos tolerante, nuestra productividad disminuye en general, lo pasamos mal. Es momento de revertir eso y decir “Alto”.

Si sabemos lo que pasa, y podemos hacer algo al respecto y sentirnos bien, pues manos a la obra.

Sencillos y rápidos consejos, pero eso sí, solo servirán si los llevas a efecto.

  • Duerme lo mismo a que estés acostumbrado, si son 8 o 7 horas y estés descansado cuando despiertas eso es. No duermas más.
  • Apenas despiertes, sal de la cama, inmediatamente.
  • Restringe el beber bebidas alcohólicas, la llamada resaca te debilita y además te lleva a un estado melancólico que contribuye a desmejorar tu estado de ánimo.
  • Realiza ejercicios físicos, elabora una rutina que se pueda llevar en recintos cerrados, si lo tuyo es hacerlos al aire libre, adelante.
  • Come lo mismo de siempre, puedes darte tus gustos como chocolates calientes, pero no abuses de las comidas que llevan a subir de peso, o desear dormir una larga siesta.
  • Lleva a cabo tu disciplina de tareas a realizar los fines de semana y cúmplelas.

Seguimos siendo las mismas personas, lo que cambian son las estaciones y como tal debemos de saber afrontar con nuestra voluntad las estaciones del año.

Todos los días del año son buenos y muy buenos para nosotros.

No digamos, ni repitamos lo que la mayoría dice, “uf, que frío”, “me deprimo”, “no me dan gana de hacer nada”, etc. Cambia ese estribillo. Ni lo pienses, el cerebro lo toma por cierto, por ello, rechaza esas oraciones que desmedran tu desempeño y vida invernal.

Los días en cualquier época del año, duran lo mismo, depende de nuestra actitud que sepamos sacar el máximo beneficio a todos los días de nuestra vida, no permitamos que factores externos que no podemos controlar afecten nuestra vida.

A EMPEZAR DE NUEVO

Por Antonio TomasioANTONIO TOMASIO REDES SOCIALES

A empezar de nuevo, estrenando año. Nuestra vida se compone por los años vividos y de forma más gráfica, es la suma de los cumpleaños cumplidos y celebrados. Ahora que iniciamos un año más, sumaremos imaginariamente una muesca adicional en nuestra piel.

¿Realmente qué significa empezar de nuevo? Acá tratamos del calendario nuevo y ya lo hicimos por el primero de enero y continuamos lo largo de estos 366 días, ya que este 2016 es bisiesto, y en relación con nuestra vida.

La gran ventaja de volver a empezar de nuevo un año, es que podemos corregir errores anteriores y aprender, evolucionando positiva y continuamente.

Lo anterior parece sencillo, ten por seguro, que quien escribe estas líneas se ha equivocado y mucho, pero ha aprendido también. La realidad experimentada nos hace ser a veces cautos. Se hace cierta esa máxima que dice “la ignorancia es atrevida” cuando realizamos una acción por desconocimiento y la realidad se encarga de ilustrarnos.

¿Cuándo es que tenemos la oportunidad de volver a empezar?

¿Quién nos brinda la oportunidad de volver a hacerlo?

¿Qué nos motiva para empezar de nuevo?

¿Qué es, lo que nos hace avanzar, crecer, desarrollarnos o progresar?

La respuesta a estas y otras preguntas que puedas hacerte, están contenidas dentro de uno mismo, no existen reglas establecidas para ello.

Para resolver alguna de las cuestiones anteriores, algunos buscarán el reconocimiento público, otros demostrar que pueden hacer lo que se le ocurre y a veces sin pensarlo, habrá quien trabaje silenciosamente en su futuro y el de los que lo rodean, considerando sus avances y corrigiendo -si existieran- desviaciones.

Al avanzar en años, no solo acumulamos tiempo, sino también la capacidad para afrontar situaciones de nuestra realidad, que se resolverán más fácilmente por la experiencia adquirida.

Por ello tengamos presente:

Cuando aprendemos de nuestros errores, los convertimos en experiencias; demostremos nuestra madurez no repitiéndolos”.