Y eres como un pretexto

Y eres como un pretexto para que yo medite

y yo soy un pretexto de pena que te infieres,

y en medio esa tristeza de hombres y de mujeres

que es casi todo cuanto la vida nos permite;

pero tú y yo sabemos que cuando el mar se irrite,

de toda esta comedia poblada de alfileres

quedará la leyenda pequeña de dos seres

que se amaron, aunque ello jamás nos resucite;

ahora estamos logrando la imperfección, mañana

seremos el perfecto sollozo planetario,

el no ser y el no amar y el no temer, hermana;

vivir es componer una música muerta,

pero llevarle flores, rezarle así, a diario,

quizá equivalga a oírla, como si fuera cierta.

Félix Grande

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