Bits

Ayer fui a ver Bits. Para los lectores españoles seguramente no harán falta explicaciones, para los americanos quizá sí, no lo sé. Bits es el que se presenta como último espectáculo (espero que se retracten) de un grupo de teatro catalán (Tricicle) basado en la comunicación mediante gestos (el mimo). 

Desde que tenía trece o catorce años han sido dos los referentes teatrales humorísticos que han marcado mi vida. Y digo marcado porque han sido mi bálsamo en momentos de depresión, mi guión para mis exámenes de expresión corporal (en el instituto) y de comunicación (en la universidad) y esos dos referentes no han sido otros que Tricicle y Les Luthiers. 
Si algo nos ofrece la tecnología es poder disfrutar de aquello que pasó en el mundo antes de nosotros pudiéramos ser conscientes de ello y gracias a los DVD he podido disfrutar de cada una de las obras de ambos grupos.

BitsHan sido carreras diferentes y de estilos muy distintos. Tricicle comenzó con obras temáticas (slastic, terrific…) y Les Luthiers al contrario, obras con scketches inconexos. Ahora han cambiado las tornas. Pero al margen de todo esto que estoy contando, ayer, como decía, fui a ver Bits. Un título, que ya sabiendo que vas a ver la que posiblemente sea la última obra del grupo te hace deducir será una metáfora para ofrecer pequeños fragmentos de historias relacionadas con su trayectoria pasada. No me equivoqué. 
Aunque la obra despierta carcajadas inevitables, que contiene momentos de referencia, mantiene gestos o nombres de viejos personajes e incluso comparte un scketch con Les Luthiers (qué más podría pedir yo) te ves dividido entre la risa y la tristeza.
Nunca hago spoilers (igual que no leo críticas antes de ver obras), no me gusta contar escenas concretas ni de películas, ni de conciertos, ni de obras teatrales. Simplemente puedo decir que a pesar de seguir poniéndole un diez a Carles, a Paco y Joan la gente salió del teatro respondiendo a la pregunta “¿Te ha gustado?” con un “ha estado bien” y no es eso, no ha estado bien, ha estado genial, pero quizá no ha sido la explosión final que esperábamos para una carrera brillante. O quizá simplemente la gente responde desde la tristeza de saber que posiblemente sea la última vez que compartan teatro con ellos. Así que no seas tonto, y sea por el motivo que sea, no te pierdas la obra.