Muchas de las cosas que te preocupan nunca ocurren

¿No os ha pasado a algún lunes que os despertáis con el estómago encogido pensando en todo lo que tenéis que haces esa semana? A mí me pasa mucho últimamente, no solo los lunes. Es la conocida ansiedad. ¿Pueden tener ansiedad los imagespsicólogos? Si, somos personas ^^ después de todo. Todos tendemos a anticipar lo que tendremos que hacer y cómo saldrá y le permitimos a nuestro cuerpo que se empiece a preparar por si todo sale mal. Antiguamente eso tenía más sentido; vivía en plena naturaleza y aunque la de la actividad que estuviese realizando no le supusiera ningún riesgo directo podía, en cualquier momento, aparecer un depredador, por ello el cuerpo siempre tenía que estar alerta. ¡Qué agotador! Sin embargo y aunque tenía una función adaptativa en su origen el ser humano es el único animal que disponía y dispone de la ansiedad anticipatoria. Y está bien, te permite preparar una estrategia para un fracaso y a disponer de recursos cuando se produce, pero ojalá fuera solo eso… Ojalá ahora la ansiedad solo fuera una actividad psicológica más intensa, lamentablemente sigue acompañándose de los recursos físicos que necesitábamos para sobrevivir en la selva: sudoración, taquicardia… ¿y ahora a dónde huimos? No podemos salir corriendo en el trabajo si el jefe nos echa la bronca o del examen si nos está saliendo mal. Y eso se queda ahí, toda esa adrenalina que no se canaliza acaba repercutiendo en nuestra propia salud y la ansiedad que antes nos salvaba la vida ahora nos la puede destruir; cuando se alarga te empiezas a encontrar mal, el estómago y el corazón se resienten, llegan las úlceras, los infartos… La pregunta es, ¿y qué hacemos? Ojalá me cupiera en un post, pero os voy a dejar un ejercicio por si lo queréis practicar algún día. Es lo que utilizo habitualmente cuando empiezo a notar que me descontrolo, igual habéis oído hablar de ella, se llama: Respiración Diafragmática Lenta. Y viene a practicarse así:
-Pones una mano en el pecho y otra en el estómago. Tienes que asegurarte de que el aire que tomas llega al estómago sin sin hinchar el pecho.
-Cuando el aire está en el estómago tienes que retenerlo un poco.
-Por último sueltas el aire muy lentamente por la boca sin mover tampoco el pecho. Lo ideal es que se tome el aire por la nariz y se suelte por la boca. Al retener el aire se calienta y al salir lentamente va relajando todo el circuito respiratorio. Lo mejor es practicarlo en momentos de relajación normal para luego cuando haga falta como herramienta de control disponer de ello con eficacia.
Espero que esto os sirva, no siempre voy a hablar de literatura.

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