70 años de la liberación


Los ojos que han contemplado Auschwitz e Hiroshima nunca podrán contemplar a dios.

Ernest Hemingway

¿Habéis estado alguna vez en Auschwitz? Quizá no, pero lo conocéis por las películas o los libros que habéis leído al respecto. Quizá os haya parecido horroroso, pero es mucho peor que eso.
Hace unos cinco años visité Polonia con mi madre y algunos de mis antiguos profesores del instituto (mi madre también es profesora del instituto en el que yo estudié). Nos quedamos en Cracovia y un día Antonio (profe de griego), Maria José (de lengua) y yo cogimos un autobús a Auschwitz, el resto no se atrevió.

Cuando llegas allí, a primera vista, lo que te llama la atención son principalmente las rejas con pinchos. Normalmente estas rejas las usas para proteger tu casa, para que nadie de fuera pueda entrar…no para que los que están dentro no puedan salir. En ese momento en el que te paras a hacer un razonamiento tan simple y tan obvio tu estómago se empieza a preparar para lo que va a ir viendo a partir de ese mismo instante. ¿Y qué esperas? comienzas a caminar por los pasillos de los múltiples pabellones y encuentras montañas de pelo muerto, de zapatos, de maletas, de recuerdos…montañas de muerte conservadas para recordarnos lo que nuestra propia especie es capaz de hacer y viene a la mente aquella frase “el ser humano es la única especie capaz de poner en peligro su propia existencia” y con cuánta crueldad. Y se pone en jaque tu concepto de la humanidad y desde mi profesión también te preguntas cómo se puede llegar hasta ese punto…

Si existe Dios tendrá que rogar mi perdón.
(Inscripción de un preso en un muro de Auschwitz)

Comenzaba con la fotografía en aquellos momentos y me acababan de regalar mi primera réflex digital…intenté captar la agonía que aquellas paredes habían presenciado pero es terriblemente complicado. Luego traté de representar cómo veía yo aquel lugar…las nauseas y la confusión que me generaban. Entonces de nuevo me hice una pregunta ¿y los niños? Si, los niños que bajaban de un tren lleno de gente ya reventada del viaje; sucios, meados, cagados y desnutridos, humillados… y se encontraban en mitad de un campo con alambradas, con gente gritando, con cadáveres por todas partes, con hombres armados que les gritaban y apuntaban sin razón… y eso solo era el recibimiento ¿Cómo sobrevive un niño a eso aunque no lo maten?
¿Sabíais que muchos de los supervivientes de Auschwitz se suicidaron tiempo después de lograr la liberación porque no podían soportar las pesadillas y los recuerdos? ¿Sabíais que otros muchos lo hicieron porque se sentían culpables por haber sobrevivido?

Quizá nunca hayáis estado en Auschwitz y ni siquiera os podáis imaginar lo que allí hubo y habrá…y eso será una señal de que en algo hemos avanzado. Pero nunca, NUNCA, olvidéis que ese lugar existe y que es la representación mismísima de la miseria y crueldad de vuestra propia especie.

PD: Este año se cumplen 70 años de la liberación de Auschwitz