Magia a la luz de la luna

Anoche fui con dos amigos a ver la película Magia a la luz de la luna. Siempre he admirado a Woody Allen, tengo todas sus películas desde los inicios y sigo disfrutando de cada una de sus obras. La verdad es que siempre ha tenido altibajos. Tiene películas que me parecen obras maestras y películas que me confunden tanto que no sabría calificarlas. Los últimos años la verdad es que me parece que estamos viendo un Woody Allen algo más mediocre y mediatizado por los gustos del público.

Magia a la Luz de la luna es una película divertida, con un guión inteligente (como todos los de Woody Allen) que supera con creces a algunas sus más inmediatas predecesoras (como Vicky, Cristina, Barcelona o A Roma con amor). Habla de un mago de prestigio mundial (nunca mejor dicho lo de prestigio) que viaja al sur de Francia para desenmascarar a una espiritista que tiene encandilada a gran parte de la aristocracia. Descubrimos en el papel de la vidente, medium o lo que quiera que sea a una Emma Stone preciosa y acertada y en el papel de mago (o de Woody Allen) a un Colin Firth mucho más expresivo de lo habitual (que tampoco es mucho).

Lo mejor para mí de toda la película es, por un lado, siendo de Woody Allen, la banda sonora. Por otro la fotografía. Los planos, muy característicos del director (primeros planos cuando va a haber una sorpresa en la trama, enfatizando la interpretación del actor ante el giro de los acontecimientos, por ejemplo) ganan belleza con los escenarios que ha elegido y con la que para mí es la verdadera protagonista de la película: la luz.

MITML-H

La trama mantiene el ritmo durante los 90 minutos con el debate entre lo racional y lo mágico. Hace que te preguntes todo el tiempo si preferirías ser un feliz ignorante o un escéptico amargado. Ridiculiza, por supuesto, como siempre, a los crédulos, pero saca  los fantasmas de Allen sobre la felicidad y la muerte a través del papel protagonista,

“No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo sino simplemente no muriendo”. Woody allen.

Creo que merece la pena ir a ver la película. Pasas un buen rato y si sabes un poco de fotografía la verdad es que la disfrutas muchísimo. Eso sí, no esperes continuos golpes cómicos como en Scoop, Desmontando a Harry, Un final made in Holliwwod, Misterioso asesinato en Manhattan, Granujas de medio pelo…